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Cómo combatir el edadismo hacia las personas mayores, de la teoría a la práctica
15 - 06 - 2023

Cómo combatir el edadismo hacia las personas mayores, de la teoría a la práctica

Lourdes Charles. Asociación SomSeniors Esther Martín y Nuria Monterde. Departamento de Promoción de Personas Mayores del Ayuntamiento de Barcelona La ciudad de Barcelona forma parte de la Red Mundial de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores, impulsada por la Organización Mundial de la Salud. Fruto de este compromiso, desde el Ayuntamiento de Barcelona se han llevado a cabo diversas acciones, como la aprobación de la Estrategia sobre cambio demográfico y envejecimiento que lleva como lema «Una ciudad para todos los ciclos de vida, 2018-2030» y la elaboración del «Plan Barcelona Ciudad Amigable con las Personas Mayores, 2022 -2030». Precisamente, el primer eje de este plan es el empoderamiento, respeto y buen trato hacia las personas mayores y uno de sus objetivos es prevenir y abordar las discriminaciones por razones de edad. Para dar respuesta a esta problemática, el Ayuntamiento de Barcelona ha publicado el documento «Cómo combatir el edadismo hacia las personas mayores», donde se recogen los efectos del edadismo en las personas mayores y ofrece recomendaciones y ejemplos prácticos de creencias y comportamientos que hay que evitar y otros que se tienen que fomentar para luchar contra la discriminación por razón de edad. El documento, elaborado conjuntamente con la Asociación SomSeniors, parte de una investigación cualitativa previa realizada en 2021 donde participaron profesionales del mundo del envejecimiento activo y personas mayores de Barcelona. Esta investigación concluyó que hay que dar respuesta a las nuevas y diversas maneras de hacerse mayor y sensibilizar a toda la ciudadanía para cambiar la mirada hacia el envejecimiento. En 2022 el Departamento de Promoción de las Personas Mayores junto con SomSeniors desarrolla un recurso para combatir el Edadismo. Durante su elaboración, los contenidos se contrastan con los profesionales de los diferentes distritos de la ciudad de Barcelona que trabajan con personas mayores, con la finalidad de validar los comportamientos a evitar y los discursos a fomentar. El documento va dirigido principalmente a tres grupos de interés (las administraciones públicas, los medios de comunicación y las empresas) que influyen en la creación de realidades. Asimismo, también va dirigido a toda la ciudadanía en general, pues es importante sensibilizarla respeto el envejecimiento y cómo actuar para evitar caer en el edadismo. El documento está dividido en cinco apartados. Veamos los puntos más importantes de cada uno de ellos: El primero explica qué es el envejecimiento y cómo ha evolucionado. Hay que destacar que el envejecimiento es una evolución natural de las personas, no un proceso limitador y que el criterio utilizado para catalogar a una persona como mayor es simplemente la edad, hecho que provoca una homogeneización de un conjunto de personas negando su diversidad. El segundo apartado trata el concepto del edadismo y qué efectos tiene en las personas mayores que lo sufren. El edadismo es un proceso de elaboración de estereotipos y discriminación contra las personas únicamente por el hecho de ser mayores y puede ser institucional, interpersonal o autoinfligido. Sus principales efectos hacia las personas que lo sufren son: reducción de la calidad de vida, aumento del aislamiento social y el sentimiento de soledad, menores niveles de autonomía y una salud física y mental más deficiente, lo que conlleva finalmente en un aumento en el riesgo de violencia y abuso hacia este colectivo. El tercer apartado nos descubre la existencia del microedadismo, qué es el edadismo normalizado socialmente y que, incluso, puede pasar desapercibido. Son comportamientos, comentarios verbales y actos que contribuyen a la discriminación por razón de edad hacia las personas mayores en la vida cotidiana (ejemplo: “No entiendo las prisas de las personas mayores, si no tienen nada que hacer”). El cuarto apartado reflexiona sobre creencias y comportamientos discriminatorios que hay que evitar y ofrece orientaciones y recomendaciones para fomentar la construcción de nuevos relatos que comporten un cambio de mirada hacia el envejecimiento. Estas creencias y comportamientos están divididos en cinco ámbitos diferenciados. Vemos algunos ejemplos: Convencionalismos sociales: hay que evitar homogeneizar el colectivo, hablar del envejecimiento como una etapa de la vida negativa, juzgar apariencias que no sigan los cánones estéticos establecidos e infantilizar el trato con ellos. Por lo tanto, es necesario fomentar la diversidad de las personas mayores, considerar el envejecimiento como una etapa llena de oportunidades, aceptar las diferentes apariencias físicas y garantizar el derecho de expresar su propia opinión. Salud: se recomienda no considerar la vejez como un sinónimo de enfermedad y dependencia, puesto que un porcentaje considerable de personas mayores disfrutan de un envejecimiento normal y satisfactorio con una buena salud. Estilo de vida: habría que evitar pensar que las personas mayores son una carga social o que tienen una vida monótona y poco interesante y valorar su participación en la sociedad, entender su proceso de adaptación a los cambios y su manera de disfrutar la vida como en cualquier otra persona. Desarrollo cognitivo: sería necesario cambiar la creencia que las personas mayores pierden capacidades intelectuales, puesto que continúan manteniendo sus capacidades cognitivas y potenciando sus talentos. En este sentido, también existe la creencia que tienen pocos conocimientos informáticos, cuando en realidad la complejidad de la digitalización afecta a toda la sociedad. Desarrollo emocional: no se tendría que afirmar que la soledad no deseada es un problema que afecta únicamente a las personas mayores y que éstas acostumbran a estar deprimidas y tristes, lo que comporta un trato más complicado con ellas. La soledad afecta en todas las etapas de la vida y la mayor parte de las personas mayores tienen ganas de disfrutar plenamente de su vida. En el quinto y último apartado se trata el tema de la terminología que se utiliza para referirse a las personas mayores (gente mayor, tercera edad, abuelos-abuelas, etc.) y se llega a la conclusión que se necesitan palabras adecuadas para cada etapa del envejecimiento, puesto que es la mejor manera de tener presente la diversidad existente en las personas mayores. Hay que destacar como reflexión final que el edadismo es un problema social grave que necesita un proceso de transformación social para conseguir una sociedad inclusiva con el envejecimiento de las personas. Y, para conseguirlo, es necesario sensibilizar y realizar acciones de comunicación, charlas, conferencias, talleres, etc. con el fin de crear una nueva conciencia social respecto al envejecimiento. Guía Cómo combatir el edadismo hacia las personas mayores. De la teoría a la práctica.

jueves, 15 junio 2023 08:47

El SEAM: un servicio que pone los derechos de las personas mayores en el centro
20 - 12 - 2023

El SEAM: un servicio que pone los derechos de las personas mayores en el centro

María Gangutia. Responsable de Derechos Humanos e Incidencia de HelpAge International España y coordinadora del Servicio Estatal de Atención a Personas Mayores (SEAM). Viridiana Chacón. Responsable de Comunicación y Prensa de HelpAge International España. Desde finales del año 2022, la fundación HelpAge International España gestiona el Servicio Estatal de Atención a Personas Mayores (SEAM), que cuenta con la colaboración del Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030 y del Imserso. A través del SEAM, un servicio gratuito y de ámbito nacional, buscamos que las personas mayores participen en la elección de cómo quieren que sean sus vidas y que para ello sean conocedoras tanto de sus derechos como de los recursos y servicios a su alcance para que puedan hacer uso de estos o para que los reclamen. ¿Cómo surge el SEAM? Para conseguir el diseño de un buen servicio es necesario primero tener un buen diagnóstico de la realidad que pretendemos cambiar. Durante varios años antes de lanzar el SEAM, HelpAge International España ha trabajado para conseguir este diagnóstico en paralelo al trabajo realizado de investigación y sensibilización respecto al edadismo. A la vista de los múltiples casos de discriminación por razón de edad en diferentes ámbitos de la sociedad que hemos podido observar, llegamos a la conclusión de que además de la necesidad de continuar en la línea de la sensibilización, hacía falta dar un paso más para actuar de manera inmediata, ofreciendo una herramienta a las personas mayores para que puedan informarse y ejercer sus derechos ya que un importante obstáculo al que nos enfrentamos en relación con este tipo de discriminación es que existe un enorme desconocimiento por las personas hacia sus derechos y si una persona desconoce sus derechos y las formas en las que actuar ante la vulneración de los mismos, es muy difícil que pueda ejercer su ciudadanía plena con igualdad de oportunidades. Como se indica en el Informe Mundial sobre el Edadismo publicado por la OMS en el año 2021, una de las estrategias para reducir el edadismo es a través de políticas y legislación destinadas a este fin, buen ejemplo de ello es la Red Mundial de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores promovida por la OMS e impulsada por el Imserso en España, que se dirige principalmente a los ayuntamientos, siendo estos las administraciones más cercanas a la ciudadanía, fomentando las ciudades y pueblos amigables un envejecimiento saludable y activo, por medio de la optimización de las condiciones de vida de las personas mayores en sus localidades, a través de la incorporación de la perspectiva de envejecimiento en la planificación municipal de manera transversal. La Red persigue apoyar y permitir a las personas mayores vivir dignamente, disfrutar de una buena salud y continuar participando en la sociedad de manera plena y activa, objetivos que compartimos íntegramente en HelpAge International España y que buscamos alcanzar a través del SEAM, facultando a las personas para que reclamen sus derechos a un acceso y una participación igualitarios. Desde el SEAM acercamos a las personas que nos contactan los recursos y servicios que necesitan para fomentar su autonomía de cara a que las personas mayores puedan, tal y como indica Laura Adler en su ensayo sobre la edad titulado «La viajera de noche», diseñar su futuro y no solamente un futuro restringido que se les prepara, para que tengan el derecho de reivindicar tanto como de esperar y para que, entre todos, dejemos de aceptar que llegada una edad se nos trate como no-sujetos. El SEAM está dirigido a: Personas mayores que buscan información sobre servicios y recursos. Personas mayores que requieran ayuda ante una situación de discriminación por razón de edad Cuidadoras y cuidadores que necesitan información y asesoramiento sobre derechos y buen trato a personas mayores. Cualquier persona que necesita orientación para ayudar a una persona mayor que esté viviendo una situación de discriminación por razón de edad. ¿Cuáles son los hallazgos del SEAM hasta el momento? En cuanto a los motivos de consulta que nos llegan al SEAM destacan la dificultad de las personas mayores para acceder a trámites digitales, cuidados e información sobre prestaciones y servicios, lo que puede llegar a provocar su exclusión social. El SEAM recibe consultas tanto de personas mayores como de cuidadores y del entorno de personas mayores que han expresado su preocupación en relación con múltiples vulneraciones de derechos de las personas mayores. Según datos recogidos desde la activación del servicio, el principal motivo de consulta al SEAM es la brecha digital, un fenómeno que afecta a las personas mayores en su acceso a servicios de atención al ciudadano, lo que supone una barrera en el acceso a servicios básicos, así como a los servicios bancarios, provocando una exclusión financiera que impide su autonomía personal al depender muchas personas mayores de su entorno para realizar operaciones tan sencillas como la retirada de efectivo. El siguiente motivo de las consultas que más llegan al SEAM son aquellas relacionadas con información sobre prestaciones y servicios, entre ellas, cuestiones sobre prestaciones económicas (bonos sociales, IMV, subsidio por desempleo para mayores de 52 años…) y pensiones. El tercer motivo más frecuente en las consultas gira en torno a los cuidados, en este ámbito las personas usuarias del SEAM plantean problemas en el acceso a los servicios y ayudas para la atención a la dependencia debido, principalmente, a los retrasos en su tramitación y a la información insuficiente acerca de los cuidados. En segundo lugar, respecto a la edad específica de las personas usuarias del SEAM, desde HelpAge International España siempre hemos defendido, como se indica en el citado Informe de la OMS, la importancia de la obtención de datos de las personas mayores, así como de que éstos se presenten de forma desglosada, de cara a no ocultar la gran diversidad existente en las personas mayores. Así lo hemos hecho con el SEAM. En relación con la edad, las personas atendidas se encuentran en su mayoría en la franja de edad entre los 75 a 79 años, seguida de los 65 a los 69 años y de los 70 a los 74 años. En cuanto al género, casi 6 de cada 10 personas que contactan con el SEAM son mujeres, un dato que podemos relacionar tanto con el fenómeno de la feminización del envejecimiento como con el fenómeno de la feminización de los cuidados, ya que hay más presencia de mujeres mayores que de hombres, así como un mayor porcentaje de mujeres que se encargan de los cuidados de las personas mayores de su entorno que de hombres, de ahí que hasta el momento hayan contactado al SEAM más mujeres mayores y también más mujeres cuidadoras. El acceso al SEAM es totalmente gratuito y principalmente telefónico: 900 22 22 22, pero también se atienden consultas por medio del correo y del chat en su página web. Desde HelpAge International España ponemos a disposición de las administraciones el material informativo del SEAM (carteles, trípticos y folletos) para que consigamos acercar el servicio a las personas que pueda beneficiarles y que desde el servicio podamos facilitar, asimismo, el conocimiento de las iniciativas de los propios ayuntamientos en relación con las personas mayores. Ayúdanos a construir una sociedad para todas las edades.

miércoles, 20 diciembre 2023 10:37

Edadismo y COVID-19: estudio sobre actitudes y opiniones discriminatorias hacia la edad durante la pandemia
09 - 08 - 2023

Edadismo y COVID-19: estudio sobre actitudes y opiniones discriminatorias hacia la edad durante la pandemia

SARA MARSILLAS | MATIA INSTITUTO GERONTOLÓGICO Este artículo es un resumen del artículo “Emerging Evidence: Ageism and COVID-19, a study of social inequality through opinions and attitudes about older people in the coronavirus crisis in Spain” publicado el 14 de agosto de 2020 en LTC Responses to COVID-19. International Long Term Care Policy Network. Las personas mayores están siendo las más afectadas por la pandemia causada por la COVID-19. Desde el inicio, tanto en los medios de comunicación como en la sociedad en general, se ha considerado un problema de personas mayores, cayendo en un planteamiento edadista con notable facilidad. Este tipo de planteamientos y discursos aumentan el conflicto intergeneracional [1] al reforzar los estereotipos negativos sobre la edad y crear una confrontación entre generaciones, especialmente cuando las instituciones participan en esta narrativa y, por tanto, contribuyen al círculo vicioso del edadismo [2]. El edadismo se refiere a los estereotipos (cómo pensamos), los prejuicios (cómo nos sentimos) y la discriminación (cómo actuamos) hacia las personas en función de su edad [3]. En el caso de las personas mayores, se puede entender como «la compleja y a menudo negativa construcción de la vejez, que tiene lugar a nivel individual y social» [4] y esta imagen social de las personas mayores como vulnerables, incapaces o no aptos repercute en su rendimiento, su salud y su bienestar [5]. Durante la pandemia la evidencia de la discriminación por razón de edad se expresó abiertamente [6] y en su inicio, esta situación se presentaba como «el problema de las personas mayores», lo que promovió una clara división por edades [7]. Todo ello nos llevó a querer evidenciar la posible existencia de un trasfondo social edadista mediante la presencia de estereotipos y actitudes discriminatorias en el contexto de COVID -19. Hasta donde sabemos, este es el primer estudio de investigación cuantitativa sobre el edadismo durante esta pandemia en España. En este estudio conceptualizamos las actitudes discriminatorias como el acuerdo verbal con expresiones y acciones que implican algún tipo de trato diferencial y negativo en relación con la edad. Para recoger las respuestas, elaboramos un cuestionario ad hoc que se basó en una revisión de las escalas de estereotipos de las personas mayores y las actitudes de discriminación [8] [9]. Parte de los ítems de estereotipos generados se extrajeron de los instrumentos identificados en la revisión de escalas, mientras que otra sección fue elaborada en consenso con la finalidad de abordar nuevas actitudes discriminatorias relacionadas con comportamientos clínicos y sociales durante la crisis. La versión final del cuestionario está compuesta por 23 ítems, que se administró en formato online en la primavera de 2020 (primera ola de la COVID-19). Resultados En el estudio final se incluyeron 840 participantes (de los que un 67.5% eran mujeres) y su edad media fue de 48 años aproximadamente. Los participantes vivían en su mayoría con al menos una persona (88.1%), aunque el 12% de las personas vivían solas. La mayoría de la muestra era española (99%), con un 67% de participantes de las regiones del País Vasco y Madrid. Los resultados del estudio[1] mostraron un patrón predominante de estereotipos negativos y actitudes discriminatorias relacionadas con la edad en el contexto de la crisis del COVID-19. La figura 1 cuantifica en rojo el número de respuestas que muestran un posicionamiento estereotipado o discriminatorio de las personas participantes hacia las personas mayores. En ella se muestra que más del 50% de las personas de la muestra expresan que las personas mayores tienen más miedo a infectarse, manejan peor la información, generan más carga para el sistema sanitario, deberían recibir más recomendaciones, deberían tener más restricciones y tienen más miedo que otros grupos de edad. Los resultados no difieren entre hombres y mujeres pero sí lo hacen en función de la edad. En este sentido el grupo de menores de 35 años mostró un sesgo más pronunciado hacia las personas mayores basado en mayores estereotipos y actitudes discriminatorias. Las preguntas que tuvieron respuestas más neutras, y por tanto mostraban menos sesgos o actitudes discriminatorias son las relacionadas con los derechos humanos y las libertades básicas (por ejemplo, «¿Las personas mayores merecen más o menos derechos y libertades que otros miembros de nuestra sociedad?»). Sin embargo, las preguntas más específicas y contextualizadas sobre los mismos temas muestran actitudes más discriminatorias (es decir, «¿Deben las personas mayores tener más o menos restricciones de confinamiento que otros grupos de edad?»). Esta aparente incoherencia podría estar relacionada con la deseabilidad social, que podría tener menos peso en situaciones específicas. Conclusiones Nuestros datos confirman en gran medida el sesgo negativo de los participantes en relación con la edad, independientemente de su sexo, durante el tiempo de la COVID-19, señalando, como han hecho otros estudios, la necesidad de acciones que promuevan una imagen social del envejecimiento acorde con la diversidad que caracteriza a las personas mayores [10]. El enfoque mediático edadista [5, 11], los discursos paternalistas de los políticos y responsables políticos, las definiciones deficitarias que generalizan desde la enfermedad a la vejez expresadas por los profesionales de la salud corren el riesgo de ser aceptadas y arraigadas en el discurso social y justificar drásticas medidas discriminatorias hacia las personas mayores, teniendo efectos dramáticos en la vida de un gran número de personas. Todo ello puede tener graves consecuencias cuando se articulan políticas discriminatorias que afectan a derechos básicos, especialmente la autonomía, el acceso a los recursos y la dignidad. Todo lo anterior nos lleva a pensar en la oportunidad que supondría explorar nuevos enfoques de investigación para analizar el significado social de la edad: derechos y deberes; estereotipos; el valor de la vida en relación con el enfoque del ciclo vital que vayan más allá del enfoque tradicional y predominante, que se centra en las consecuencias deficitarias del proceso de envejecimiento [12]. Las repercusiones de la crisis del COVID-19 en las personas mayores han puesto de manifiesto una vez más la necesidad y la urgencia de este propósito y de la construcción de una imagen social del envejecimiento que se corresponda con su complejidad y diversidad. Emerging Evidence: Ageism and COVID-19, a study of social inequality through opinions and attitudes about older people in the coronavirus crisis in Spain Referencias Ayalon, L. (2020). There is nothing new under the sun: Ageism and intergenerational tension in the age of the COVID-19 outbreak. International Psychogeriatrics, 1–11. doi:10.1017/s1041610220000575 Previtali, F., Allen, L. D., & Varlamova, M. (2020). Not Only Virus Spread: The Diffusion of Ageism during the Outbreak of COVID-19. Journal of Aging & Social Policy, 32(4–5), 506–514. http://doi.org/10.1080/08959420.2020.1772002. World Health Organization (2021). Global report on ageism. Geneva: World Health Organization. Recuperado de: https://www.who.int/publications/i/item/9789240016866. Ayalon, L., & Tesch-Römer, C. (2018). Introduction to the Section: Ageism—Concept and Origins (pp. 1–10). Springer, Cham. http://doi.org/10.1007/978-3-319-73820-8_1. Hausdorff, J. M., Levy, B. R., & Wei, J. Y. (1999). The power of ageism on physical function of older persons: Reversibility of age‐related gait changes. Journal of the American Geriatrics Society, 47(11), 1346-1349. Bravo Segal, S. & Villar, F. (2020) La representación de los mayores en los medios durante la pandemia COVID-19: ¿hacia un refuerzo del edadismo? Zhou, F.et al. (2020). Clinical course and risk factors for mortality of adult inpatients with COVID-19 in Wuhan, China: a retrospective cohort study. The Lancet, 395, 1054–1062. doi: 10.1016/S0140-6736(20)30566-3. Ayalon, L., Dolberg, P., Mikulionienė, S., Perek-Białas, J., Rapolienė, G., Stypinska, J., … de la Fuente-Núñez, V. (2019). A systematic review of existing ageism scales. Ageing Research Reviews, 54, 100919. http://doi.org/10.1016/J.ARR.2019.100919. Mayoral, O., García-Soler, A., Delgado, M.L, Lizaso, I., García-González, A. J. (2016). Selección de ítems y validez de contenido en el desarrollo de una escala de evaluación de la imagen en personas mayores. Poster presented at 57 Conference of the Spanish Society of Geriatrics and Gerontology, San Sebastián, Spain. Levy, B. (2017). Age stereotype Paradox: Opportunity for Social Change. The Gerontologist, 57, 2, 118-126. Bravo-Segal, S. (2018) Edadismo en medios masivos de comunicación: una forma de maltrato discursivo hacia las personas mayores. Discurso & Sociedad, Vol. 12(1), 1-28 2. Ayalon, L., Chasteen, A., Diehl, M., Levy, B., Neupert, S. D., Rothermund, K., … & Wahl, H. W. (2020). Aging in Times of the COVID-19 Pandemic: Avoiding Ageism and Fostering Intergenerational Solidarity. The Journals of Gerontology Series B: Psychological Sciences and Social Sciences. [1] Para más detalle, leer; García-Soler, A., Castejón, P., Marsillas, S., Del Barrio, E., Thompson, L., Díaz-Veiga, P. Ageism and COVID-19: Study on social inequality through opinions and attitudes about older people in the coronavirus crisis (2020), disponible en LTCcovid.org, International Long-Term Care Policy Network, CPEC-LSE, 12 de Junio de 2020.

miércoles, 09 agosto 2023 10:14

Un mundo para todas las edades: únete a la campaña mundial contra el edadismo
09 - 10 - 2024

Un mundo para todas las edades: únete a la campaña mundial contra el edadismo

VÂNIA DE LA FUENTE-NÚÑEZ | CO-AUTORA DEL INFORME MUNDIAL SOBRE EL EDADISMO Y RESPONSABLE TÉCNICO. UNIDAD DE CAMBIO DEMOGRÁFICO Y ENVEJECIMIENTO SALUDABLE. ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD ¿Alguna vez has recibido un trato diferente a causa de tu edad? Es muy probable que tu respuesta sea afirmativa. La edad es usada con frecuencia como instrumento de categorización, condicionando nuestras interacciones personales, nuestras percepciones sobre nosotros mismos y las oportunidades o desventajas que disfrutamos o padecemos en términos de acceso a empleo, servicios de salud, plataformas políticas y una larga lista de etcéteras. Según el Informe mundial sobre el edadismo, publicado el 18 de marzo de 2021, la mitad de la población mundial es edadista contra las personas mayores y, en Europa, el edadismo es más frecuente hacia los jóvenes que hacia otros grupos de edad. El edadismo nos afecta a todos a lo largo de la vida. A partir de los cuatro años interiorizamos los estereotipos relativos a la edad existentes en nuestra cultura y éstos empiezan a guiar, de forma consciente o inconsciente, nuestros sentimientos y nuestra conducta hacia las personas de edades diferentes. Estos estereotipos también influyen en la forma en que nos comportamos y en lo que pensamos sobre nosotros mismos como miembros de un grupo etario determinado. El edadismo puede cohibirnos a adoptar ciertos roles estereotipados para edades diferentes a la nuestra. Por ejemplo, podemos ser reticentes a compartir nuestras ideas en una mesa de reunión cuando somos jóvenes porque hemos interiorizado la idea de que una persona joven no tiene nada que aportar. Por otro lado, podemos interiorizar la idea de que a partir de una edad no tenemos la capacidad para aprender, y no perseguir nuestros sueños de aprender a tocar un instrumento o incrementar nuestra formación durante la jubilación. El edadismo también está muy presente en las instituciones. Buscamos un empleo y se nos deniega porque se nos considera demasiado jóvenes o demasiado mayores; vamos al médico y no nos dan acceso a un tratamiento médico en base a nuestra edad, independientemente de nuestra capacidad intrínseca; vamos al banco y nos dicen que no se conceden préstamos a partir de una edad; intentamos iniciar un movimiento político y se nos niega la voz porque se considera inmadura para poder liderar. En muchos casos, ni siquiera nos percatamos de la existencia de edadismo en nuestras instituciones porque las normas, reglas y prácticas establecidas se han aplicado durante tanto tiempo sin ser cuestionadas, que no conseguimos ver la discriminación inherente a las mismas. Estas barreras sistemáticas limitan nuestro potencial y nuestro acceso a los recursos y tienen un impacto muy negativo en nuestra salud y bienestar. El edadismo está asociado a una mortalidad precoz, una peor salud física y mental, una menor calidad de vida y un mayor riesgo de aislamiento social y de soledad cuando somos mayores. Además, el edadismo tiene un alto coste económico para las personas y la sociedad. Según una estimación reciente, en los Estados Unidos de América, el edadismo genera anualmente costes adicionales por valor de US$ 63 millones para tratar una amplia gama de problemas de salud. En conjunto, representa uno de cada siete dólares gastados en las ocho enfermedades más prevalentes en los estadounidenses mayores de 60 años. La buena noticia es que podemos hacer algo para combatir el edadismo. Como indica el Informe mundial sobre el edadismo, tres estrategias son eficaces para reducirlo o eliminarlo. En primer lugar, podemos promover el desarrollo e implementación de medidas políticas y legislativas para hacer frente a la discriminación y la desigualdad por motivos de edad y proteger los derechos humanos de todos. Para asegurar su implementación efectiva, es importante que se establezcan mecanismos que permitan la aplicación y supervisión de dichas medidas a través de instituciones de defensa de los derechos humanos individuales y sociales y tribunales de justicia. En segundo lugar, podemos organizar actividades educativas que mejoren la empatía y ayuden a disipar conceptos erróneos sobre los diferentes grupos de edad. Las intervenciones educativas pueden ser múltiples e interdisciplinarias: manuales que transmiten información, conocimientos y habilidades, actividades de concienciación mediante juegos de rol, simulaciones y recursos de la realidad virtual, etc. Además, las actividades educativas se pueden incluir en todos los niveles educativos, desde primaria hasta la universidad y también en programas de formación continuada, tanto a nivel formal como no formal. Por último, podemos fomentar y participar en actividades intergeneracionales que reúnan a jóvenes y mayores, ya que éstas ayudan a reducir los prejuicios y estereotipos intergrupales. Para asegurar el éxito de dichas actividades es importante asegurar que ambos grupos tengan el mismo estatus y trabajen juntos hacia objetivos comunes (por ejemplo, pintar un cuadro, compartir historias). Es hora de decir no al edadismo. Es hora de crear juntos un mundo para todas las edades. Para ello debemos invertir en las tres estrategias que previenen y combaten el edadismo ya que están basadas en pruebas científicas. Debemos mejorar también la investigación en este campo para comprender mejor el edadismo, su impacto en los jóvenes y en las personas mayores y la manera de reducirlo. Es necesario recopilar datos en todos los países, utilizando escalas de medición del edadismo válidas y fiables. Y debemos unirnos al movimiento para cambiar el discurso sobre la edad y el envejecimiento. Todos podemos contribuir a eliminar el edadismo. Al unirnos en una amplia coalición podemos generar conversaciones para sensibilizar a la población y cambiar el discurso negativo actual. El 18 de marzo de 2021 se lanzó el primer Informe mundial sobre el edadismo, definiendo un camino a seguir para construir juntos un mundo para todas las edades. Dicho informe fue elaborado por la Organización Mundial de la Salud en colaboración con la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas y el Fondo de Población de las Naciones Unidas. El informe señala el papel que pueden desempeñar los gobiernos, los organismos de las Naciones Unidas, las organizaciones de desarrollo, las organizaciones de la sociedad civil, el sector privado, y las instituciones académicas y de investigación en la lucha contra el edadismo. No podemos olvidar que cada uno de nosotros puede ser parte activa del cambio. Además del Informe mundial sobre el edadismo, se ha elaborado un kit de herramientas para ayudar a organizar eventos, generar conversaciones sobre el edadismo en nuestros hogares, trabajos y escuelas, y para difundir el mensaje más allá de nuestro contexto inmediato aprovechando el alcance de las redes sociales. Tanto el informe como el kit de herramientas forman parte integral de la Campaña mundial contra el edadismo. Informe mundial sobre el edadismo en español Informe completo Kit de herramientas Otros recursos de la Campaña mundial contra el edadismo

miércoles, 09 octubre 2024 12:13

La Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores se suma al Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez
20 - 12 - 2023

La Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores se suma al Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez

MAITE POZO | COORDINACIÓN «RED DE CIUDADES Y COMUNIDADES AMIGABLES CON LAS PERSONAS MAYORES». IMSERSO En 2011 Naciones Unidas designó el 15 de junio como Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez, considerando que “El maltrato a las personas mayores es un problema social mundial que afecta la salud y los derechos humanos de millones de personas mayores en todo el mundo y es un problema que merece la atención de la comunidad internacional”. La crisis sanitaria por Covid-19 ha puesto de manifiesto situaciones de discriminación hacia las personas mayores que han llevado a muchos países a reclamar conjuntamente el respeto a los derechos y la dignidad de las personas mayores. El pasado 11 de mayo, 140 países de las Naciones Unidas, entre los que se incluye España, emitieron una declaración conjunta reconociendo un incremento del edadismo y situaciones de negligencia y discriminación hacia las personas mayores durante la pandemia. “Nos preocupa la situación de las personas mayores que están en cuarentena o en confinamiento con familiares o cuidadores y que también pueden enfrentarse a mayores riesgos de discriminación, violencia, abuso y negligencia. En este sentido, debemos ampliar nuestros esfuerzos y fortalecer las medidas para proteger a las personas mayores, en particular a las mujeres mayores, de cualquier forma de violencia y abuso de género”. Esta declaración reconoce también la participación significativa de las personas mayores en la sociedad y la importancia de fortalecer la solidaridad internacional e intergeneracional durante la crisis y el proceso de recuperación. También Age-Platform Europe en su informe sobre Covid-19 y los derechos humanos de las personas mayores actualizado el pasado mes de mayo, incluye el aumento en el riesgo de sufrir maltrato y abusos. Este informe recoge situaciones de discriminación que ya existían antes de la Covid-19 y que se han acentuado durante la pandemia. Además, en este informe se ofrecen una serie de recomendaciones para garantizar la protección contra la discriminación, la prevención del abuso, la inclusión y el acceso a servicios esenciales para personas en situación de vulnerabilidad, entre ellas, garantizar apoyo y protección adecuados para las personas cuidadoras y las personas a las que cuidan. Ya en 2002, la Declaración de Toronto -OMS, INPEA (Red internacional de prevención del abuso y maltrato en la vejez) y Universidades de Toronto y Ryerson- estableció que “El maltrato a personas mayores se define como la acción única o repetida, o la falta de la respuesta apropiada, que ocurre dentro de cualquier relación donde exista una expectativa de confianza y la cual produzca daño o angustia a una persona mayor”. Se trata de una realidad que comienza a visibilizarse, pero que continúa estando oculta en la sociedad y con frecuencia queda relegada al ámbito privado. Se ha evitado hablar sobre ella y sigue siendo uno de los tipos de violencia menos tratados en estudios e investigaciones, por eso faltan datos e información que faciliten la detección y la intervención. Los malos tratos a las personas mayores se pueden dar de muchas formas: desde negligencia y descuido o abandono en el cuidado diario hasta el maltrato físico, psicológico y verbal, pasando por la privación de alimentos o medicación y otros tipos de abusos como dejar de contar su opinión, infantilización, ingreso en instituciones contra su voluntad, apropiación de sus bienes o abuso sexual. El abuso y maltrato generan indefensión y ansiedad, agravamiento de enfermedades y lesiones, especialmente en personas mayores en situación de vulnerabilidad, dependencia o deterioro cognitivo. Hablamos por tanto de dignidad y derechos de las personas mayores y de un problema de salud pública por las secuelas físicas y psicológicas que sufren las víctimas. Las personas mayores por lo general no denuncian estas situaciones, aunque faltan datos por la escasez de estudios sobre esta realidad, se calcula que sólo denuncia el 6-7% aproximadamente de las personas mayores que sufren algún tipo de abuso. La gran mayoría de las víctimas de malos tratos no presentan denuncia, entre otros motivos, porque dependen económica y emocionalmente de quien les maltrata, temen represalias, sienten vergüenza o incluso en ocasiones se llega a producir una normalización de los malos tratos. Se calcula que aproximadamente el 65% de los casos de malos tratos a personas mayores son a mujeres, por lo que es importante tener en cuenta la perspectiva de género como ya estableció la Declaración de Toronto en 2002. La dificultad para detectar estas situaciones de abuso y maltrato en la vejez dificulta la intervención. Esta realidad existe con independencia del nivel económico de las personas y del entorno familiar o del lugar en el que residan. Se puede dar tanto en el ámbito familiar como en el institucional, por lo que la prevención requiere entre otras cosas, de la sensibilización e implicación de la sociedad, prestando atención a los indicios de maltrato, denunciando casos conocidos y arropando a las víctimas. La OMS se ha implicado en esta toma de conciencia, y considera así mismo que las ciudades y comunidades tienen “un papel central para asegurar que el maltrato a las personas mayores se comprenda, gestione y, en última instancia, se evite”. La Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores en España se une a la toma de conciencia del abuso y maltrato en la vejez, una realidad que supone una violación de los derechos más fundamentales y de la dignidad de las personas mayores. Y anima a los ayuntamientos de la Red a conocer y trabajar este tema, y proponer y llevar a cabo actuaciones en sus municipios dirigidas a: Mejorar la detección de situaciones de maltrato y abuso para poder prevenir estas situaciones. Visibilizar esta realidad, informando y sensibilizando a la sociedad. Promover actividades que faciliten las relaciones intergeneracionales y el mantenimiento de redes sociales. Formar y sensibilizar a profesionales que trabajan desde distintos ámbitos, principalmente social y sanitario, con las personas mayores. Formar y sensibilizar a las propias personas mayores para prevenir y denunciar si llega el caso estas situaciones, informando sobre sus derechos y los recursos disponibles. Promover estudios e investigaciones que contribuyan a mejorar la detección y la intervención posterior. Así como a promover en sus planes de acción actuaciones dirigidas a fomentar el buen trato a las personas mayores como medida de prevención. Por ejemplo campañas de sensibilización como la promovida por el Ayuntamiento de Terrassa “Con respeto, mejor”o la realizada por el Ayuntamiento de Cartagena con motivo del Día de la Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez (Ver vídeo). También en la atención y cuidado a las personas mayores cuando lo necesiten, el buen trato debe estar entre los principios irrenunciables de un sistema de cuidados ya sea en el domicilio o en una institución. Un modelo de cuidados basado en una atención integral que sitúe a la persona en el centro hasta el final de la vida, por delante de cualquier otra consideración, contribuirá sin duda al buen trato y al respeto a la dignidad y los derechos de las personas tengan la edad que tengan. Referencias Resolución de la Asamblea General de Naciones Unidas para la designación del Día Mundial para la Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez Declaración de Toronto (2002) “Statement of Support to the UN Secretary General`s Policy Brief on The Impact of COVID-19 on Older Persons” Covid-19 and human rigths concerns for older persons. Report AGE-Platform EU.

miércoles, 20 diciembre 2023 10:21

La Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores celebra el Día Europeo de la Solidaridad y la Cooperación entre Generaciones
09 - 08 - 2023

La Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores celebra el Día Europeo de la Solidaridad y la Cooperación entre Generaciones

MAITE POZO | COORDINACIÓN «RED DE CIUDADES Y COMUNIDADES AMIGABLES CON LAS PERSONAS MAYORES». IMSERSO El 29 de abril se celebra el Día Europeo de la Solidaridad y la Cooperación entre Generaciones, desde 2009 y gracias al impulso de organizaciones como la Plataforma Europea de Personas Mayores (Age-Platform EU) y el Foro Europeo de la Juventud (European Youth Forum). Esta celebración y puesta en valor de la solidaridad intergeneracional tiene como objetivo ayudar a que tomemos conciencia de la importancia y consecuencias positivas de fomentar la relación y cooperación entre distintas generaciones, de que jóvenes y mayores compartan vivencias, experiencias, conocimiento y habilidades. Estas consecuencias positivas benefician a todas las generaciones y a la sociedad en general, mejorando la comunidad y el tejido social, lo común. Se produce un aprendizaje mutuo, unas generaciones aportan experiencia y otras nuevas habilidades y, todas, distintas formas de mirar el mundo. Se transmiten conocimientos y vivencias mientras se aprovechan y refuerzan potenciales y habilidades personales. En las personas mayores se generan cambios positivos en su bienestar físico, psicológico y emocional. Entre otras cosas, aumentan las ganas y la motivación por aprender cosas nuevas y mejora la autoestima, y se superan situaciones de aislamiento social y sentimientos de soledad. En definitiva, se favorece un envejecimiento saludable y satisfactorio. En la gente joven, se fomenta una idea más positiva y cercana de la realidad de las personas mayores y del proceso de envejecer en general. A través del intercambio de experiencias, se transmiten también tradiciones culturales, que permiten a los más jóvenes conocer la historia y la cultura de su entorno. Aprenden a valorar y respetar a la población de mayor edad, más allá de sus familiares más cercanos. Tanto en personas mayores como en jóvenes se potencian habilidades sociales y la empatía, la comprensión de las vivencias, preocupaciones, expectativas e ilusiones de otras generaciones. Objetivos de Desarrollo Sostenible, envejecimiento saludable y programas intergeneracionales En el contexto de la Agenda 2030, la Organización Mundial de la Salud (OMS), señala que un compromiso con los ODS significa un “compromiso con el envejecimiento saludable y con políticas basadas en la evidencia que fortalezcan las capacidades de las personas mayores y mejoren su bienestar”. En este sentido, las iniciativas y programas intergeneracionales han constatado sus efectos positivos en el fomento de un envejecimiento saludable y activo. La OMS también considera fundamental ayudar a las ciudades y comunidades de todo el mundo a abordar el reto del envejecimiento demográfico adaptándose a las personas mayores, creando entornos amigables que sean inclusivos y equitativos con las personas de todas las edades. Al hablar de entornos sociales inclusivos, se apela también a la no discriminación por razón de edad, a llevar a cabo actuaciones que contribuyan a superar el edadismo que margina a las personas mayores, y entre esas actuaciones, las actividades intergeneracionales han demostrado su eficacia para superar estereotipos sobre la edad y el envejecimiento. Por todo ello, la OMS, en el marco de la Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores, incluye entre los indicadores (924 Kb.) para valorar el grado de amigabilidad de una localidad, la disponibilidad (o no) de actividades intergeneracionales. En muchas ciudades amigables con las personas mayores se han demandado y se han llevado a cabo iniciativas que buscan la creación de espacios y actividades que promuevan las relaciones intergeneracionales. Se trata de iniciativas muy diversas, basadas en espacios de encuentro y convivencia, en las tecnologías de la comunicación o en el arte y la creatividad, pero todas ellas han contribuido a la generación de entornos más amigables con las personas mayores y para la sociedad en general. Incluso en la etapa de confinamiento por la Covid-19 están surgiendo iniciativas para superar la distancia física. Algunas iniciativas intergeneracionales En Castellón Ciudad Amigable, el ayuntamiento ha colaborado en el proyecto “Tiempo en común”, desarrollado por un equipo de cinco niñas entre 11 y 14 años, que participan en el concurso de internacional “Technovation Challenge. El objetivo es la creación de una aplicación móvil (APP) para acercar la tecnología y la población más joven a las personas mayores, con el fin de que realicen actividades en común y superar situaciones de aislamiento entre las personas mayores. A través de esta aplicación, que cuenta con un diseño sencillo y comprensible, las personas usuarias podrán sugerir actividades de tiempo libre que deseen realizar con personas de diferente edad. En Zaragoza Ciudad Amigable, el Ayuntamiento trabaja desde hace años, a través de la Red de Centros de Convivencia, promoviendo la participación de las personas mayores en proyectos que impliquen la relación con otros colectivos de diferentes generaciones, favoreciendo un clima positivo en relación con su comunidad y mejorando la imagen social de la persona mayor. El objetivo del proyecto intergeneracional “Convivencia y buenas maneras” ha sido “potenciar la convivencia entre personas de diferentes grupos de edad, facilitando un cauce de aprendizaje mutuo y recíproco y para ello ha implicado a centros de mayores, bibliotecas y colegios de educación infantil y primaria. Más específicamente pretendía provocar una reflexión sobre nuestro comportamiento hacia el entorno social que nos rodea diariamente fomentando el respeto y la tolerancia”. En Manresa Ciudad Amigable, el Ayuntamiento se propuso fomentar relaciones intergeneracionales intensas y comprometidas. “La fórmula apareció, situando la acción en el campo de la creación artística, fomentando la colaboración entre personas de edades diferentes con el objetivo de crear y realizar una propuesta artística”. La beca Art’k suma (Arte que suma) dirigida a equipos de artistas, individuales o grupales, compuestos por menores de 35 años y mayores de 65 años, para la creación de un trabajo creativo conjunto, compartiendo una interpretación conjunta de la realidad de la ciudad y fomentando el intercambio creativo entre generaciones. Durante la crisis sanitaria y el confinamiento, el teléfono y las tecnologías de la comunicación pueden facilitar el mantenimiento de las relaciones intergeneracionales y ayudar a paliar situaciones de aislamiento social y sentimientos de soledad. La lectura compartida entre generaciones es una enriquecedora práctica que la iniciativa “LeerteQuiero” de Acervo Intergeneracional ayuda a mantener a distancia durante el confinamiento. Se trata de una iniciativa de acompañamiento virtual a través de la lectura que pone a disposición de las personas participantes la Guía ‘LeerteQuiero a distancia’ con recomendaciones y enlaces a recursos técnicos y literarios, y experiencias como la de Cristina: “Os cuento mi experiencia lectora con mi nieto, yo tengo 70 años y él 2…” La Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores se suma al Día Europeo de la Solidaridad y la Cooperación entre Generaciones y anima a los municipios de la Red a promover iniciativas que fomenten las relaciones intergeneracionales que contribuyan a la construcción de entornos sociales amigables, y sociedades más cohesionadas donde la edad no sea un motivo de discriminación y cada persona sea importante. Más Información: https://ciudadesamigables.imserso.es/ Fuentes Medición del grado de adaptación de las ciudades y comunidades a las personas mayores (924 Kb.) “Tiempo en común” la tecnología como herramienta para las relaciones intergeneracionales Proyecto intergeneracional “Convivencia y buenas maneras” Beca intergeneracional “Art k’ suma” Acervo Intergeneracional “LeerteQuiero”

miércoles, 09 agosto 2023 10:19

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