Volver a conducir un vehículo tras un daño cerebral adquirido (DCA) se asocia con un buen nivel de recuperación y reinserción en la comunidad. Conducir es una tarea compleja que requiere unas aptitudes PSICOFÍSICAS adecuadas. La conducción no se limita a la capacidad para manejar los mandos del vehículo, sino que es una actividad comunitaria que implica el respeto a las normas y conlleva una responsabilidad social. Muchas personas con DCA retoman la conducción sin informarse de los trámites requeridos ni de los riesgos que conlleva hacerlo sin asesoramiento profesional. A continuación se presenta la información más relevante a tener en cuenta antes de decidir volver a conducir tras un DCA.